Para nada. Los rosas vintage, especialmente desgastados, actúan como un neutro cálido. Añaden un "brillo" sofisticado a salones modernos o industriales.
Combinan de maravilla con sofás grises, muebles de madera oscura y detalles metálicos como latón o dorado.
La lana natural retiene los tintes rosas a la perfección, mientras que sus aceites naturales protegen las fibras y mantienen el color vivo.